Es muy frecuente encontrarnos con un familiar que comienza a tener dificultades para gestionar su vida diaria, especialmente en lo que se refiere a sus finanzas o su salud. En estos casos es difícil decidir en que momento debe incapacitarse a esa persona y nombrarle un curador que le asista en la toma de decisiones.
¿Cuáles son los indicios o circunstancias que nos deben llevar a tomar la decisión de nombrar un curador?
Cuando la persona muestra dificultades serias y habituales para comprender la realidad y valorar las consecuencias de sus actos, especialmente en asuntos económicos o de salud. En estos casos suelen existir informes médicos que detectan, aún de forma incipiente, enfermedades mentales como el Alzheimer, demencia o similares.
También es habitual observar en la persona incapaz acciones perjudiciales contra su salud y bienestar. En este sentido encontramos habitualmente, un descuido de la higiene o una desatención a sus problemas médicos, como la dieta o la falta de toma de medicación. En el ámbito financiero, es corriente que
el incapaz comience a dejar recibos impagados, acumular deudas, desconozca su situación económica real, como su salario o pensión o los saldos de las cuentas bancarias y suelen ser víctimas de estafas. Igualmente, en la vida cotidiana estas personas se ven incapaces de comprar los productos
necesarios para su alimentación e higiene, desconocen los precios de los productos, pierden la noción del tiempo e incluso se pierden en una ubicación conocida. Suelen generar conflictos sociales, como discusiones o peleas con sus familiares y vecinos.
Si se ha detectado alguna de estas situaciones, es conveniente consultar a un abogado y a los servicios médicos para determinar, lo antes posible las medidas de apoyo al incapaz, de forma que se cause el menor perjuicio al incapaz y a su contexto económico y personal.
En Altaley Abogados somos expertos en la detección de situaciones de incapacidad y curatelas, cuéntanos tu situación, y te asesoraremos de forma gratuita y sin ningún compromiso.
